viernes, 17 de enero de 2014

No he cambiado

Querido diario,

Me pierdo entre tantas hojas. Van pasando días, semanas, meses, años... y yo sigo siendo el mismo, a pesar de todo no he cambiado demasiado. Me sigue gustando hablar de lo mismo que hablaba hace dos o tres años, me sigue llamando la atención aquella amistad verdadera, el amor verdadero, el rap, el skate, la filosofía, las chicas sinceras, etc. En el fondo sigo siendo el mismo niño que aprendió a crecer conforme fueron pasando etapas de la vida, sólo que he vivido más experiencias y tengo algo más de recursos (o menos, según se mire). Sigo adorando a mi amigo Juanjo por enseñarme la ruta, sigo saliendo por las noches por Santa Coloma, San Andrés, Marina, el centro... incluso por Zaragoza, donde he compartido momentos preciosos y he vivido una infinitud de sensaciones. No cambiaría ningún momento por nada del mundo, ojalá pudiera guardar cada vivencia en su cajón para no perderlas nunca.

Además, no sólo he vivido experiencias increíbles con la gente que quiero, sino que también he aprendido muchas lecciones sobre convivencia, respeto, tolerancia, y sobretodo, he sabido corregir mis errores para retomar el camino que yo mismo construí; eso es lo más satisfactorio de todo, saber que puedes querer a las personas de tu alrededor sin tener que guardarles rencor por aquellas emociones que no controlaron o por aquellos errores que no supieron corregir. Resulta mucho más fácil odiar y guardar rencor sabiendo que tenemos millones de motivos para encerrarnos en nuestro esquema y rechazar todo lo demás, pero para mí resulta mucho más gratificante esforzarme y abrirme al entorno cuando las cosas se complican. Puedes pensar que soy un conformista, no me ofende, pero yo nunca voy a dejar que me venzan las dificultades y me arropen los miedos de la incertidumbre porque sé que la vida es algo más que una ideología y una forma de pensar.

Nunca he sido partidario de forjarme una vida paralela dentro de mí mismo para ausentarme de la realidad pero al menos tengo claro cuáles son mis objetivos, mis metas, mis retos y mi compromiso con la existencia. Quiero poder ser la mejor versión de mi mismo para ofrecerle al mundo lo que soy, que aún siendo una pequeña pieza de escaso valor, conforma mi necesidad humana de dar y recibir. Ese es el verdadero motivo por el que escribo esas canciones que escuchamos sólo unos pocos, ese es el motivo principal de mi lucha, y, si me lo permite el destino, haré lo posible para no perder nunca esas ganas de conocer, descubrir e imaginar un mundo mejor para poder hacerlo realidad.