sábado, 27 de septiembre de 2014

Algo

Es por un sueño que tuve hace mucho tiempo y que aún perdura. Es por mí, por lo que creo que soy y por el camino que debo recorrer. Es por nosotros como grupo, o mejor dicho, por nosotros como familia. Es por aquellas cosas que, estando donde están y del modo en que se hacen visibles, me hacen feliz. En general, digamos que es por la vida y sus versiones; no estará mal dicho, en absoluto, pero producirá dudas. Y náuseas. 

Es por nuestra condición, quizás. Es por nuestra naturaleza, tal vez. Puede que incluso sea por lo que parece que es, por qué no. Digamos que es por algo, real o irreal, verdadero o falso, mas no deja de ser algo. Algo diferente, impropio y desconocido. Algo que está ahí pero no puede verse tan fácilmente. Algo que se muestra pero no es mostrado por nadie, y, si por alguien fuese mostrado, sería tan invisible y astuto como el frío. Es algo que es o más bien parece ser algo. Algo que alguna vez fue visto pero no pudo ser nombrado. Algo libre y rompedor como un silencio apalabrado. 


miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Hacia dónde vamos?

Qué poco sabemos de nosotros mismos y qué mucho queremos saber
¿Qué somos sino un viaje? Una vida, una contradicción...
Qué pocas cosas tenemos que nos llenen de verdad y qué muchas nos sobran
Dime, ¿hacia dónde vamos? 
«¡Dame respuestas!» - grita el hombre a su pasado
«¡Dame dinero!» - grita el hombre a su ambición
«¡Dame tiempo!» - grita el hombre a su vejez
«¡Dame verdades!» - grita el hombre a su razón
Demasiado grita el hombre para que no lo escuchemos
Una hora, dos días, tres meses, cuatro años...
Desnuda mi tiempo y quémame con él
Desnuda mi ojos, pero hazlo tu primero...
Desnuda mi cuerpo y fúndeme contigo
Que mucho se ha nombrado y más de poco se ha sabido
Dime, ¿hacia dónde vamos? 
Dime, ¿de dónde venimos?





Jah is my driver

Cuando la luz se apaga, él la ilumina
Cuando nacen las dudas, él las responde
Cuando muere la vida, él la renace
Cuando viene lo nuevo, él lo ofrece
Cuando duele, él aparece
Cuando sana, mi vida revive
Cuando pierdo, él me guía hacia la victoria
Él es vivir, no la vida; él vive y sólo vive.







martes, 10 de junio de 2014

Luz reveladora

Un sólo intento de captarlo todo. Un abrir, un cerrar, un poner en entredicho; abrimos pocas puertas cerrando con llave. Mi límite es el cielo. Piso fuerte susurrando una verdad incomprendida.Vejez en los ojos de mi madre. Sueños que terminan siendo historias como piedras que dividen dos senderos; el afán perdido ante mis ojos, desterrado. Una vida entera dedicada al sentimiento, de origen a fin, por el simple placer de navegar en el océano. Un oír distendido, de mudez, abatido por el viento cultural y por los muros fronterizos; metas del vacío. El ardor de una pregunta que no debe ser respuesta. Una escucha muda y silenciosa llena de verdad: una luz reveladora.

domingo, 9 de marzo de 2014

Sobre la equidad de género

La posición de la mujer en el trabajo

Nunca está de más hacer una pequeña reflexión sobre la mujer trabajadora, sobretodo después de haber visto la gran cantidad de debates, opiniones y puntos de vista diferentes que ha suscitado la imagen de la actividad laboral de la mujer.

El simbolismo que refleja el día 8 de Marzo tambalea por la imposibilidad de sostener un sistema político que defienda, de forma tácita y rigurosa, el porvenir seguro de todas aquellas victorias históricas de nuestros antepasados, no estamos seguros de poseer nuestros derechos, o mejor dicho, tenemos miedo a perderlos.

Si bien es cierto que hemos avanzado muchísimo en lo que al reconocimiento jurisdiccional de los derechos se refiere, sobretodo en el campo material de los ordenamientos jurídicos europeos tras la oleada del constitucionalismo, nos queda mucho camino por delante hasta que lleguemos al punto en el que se reconozca la igualdad laboral de género y la libertad de decisión, entre otras muchas cosas. El hecho de vivir en una sociedad post-dictatorial heredera de una post-guerra profundamente devastadora no debería ser un argumento para frenarnos a la hora de encontrar nuevas formas de teorizar cambios políticos en pro de la igualdad de género como equidad humana, dejando a un lado todo aquello que genéticamente nos hace diferentes al hombre de la mujer, sino que debería ser un elemento potenciador que, de alguna manera, nos ayudara a no retroceder muchos años atrás en el tiempo: regularización de salarios, imposibilidad de promover un proyecto que obstaculice la libre decisión de la mujer como ser humano, etc., son ejemplos claros de retos que debemos tener en mente si queremos afrontar la herencia liberal que, ya sea genética o culturalmente, viene ya inscrita por defecto en nuestra piel como si fuese nuestra etiqueta de fábrica. 

La celebración o la conmemoración de la imagen laboral de la mujer en el simbolismo del 8 de Marzo simboliza de alguna manera la lucha histórica de la mujer por encontrar su entorno social, de modo que refleja una de las victorias que la humanidad ha conseguido como especie, obviamente descartando aquí temas metafísicos y/o genéticos afines a la defender la desigualdad social como producto de aquello que nos diferencia hombres y mujeres; una lucha que se convierte poco a poco en orgullo femenino de las nuevas generaciones, pero hemos de ser precavidos y no caer en una tendencia sexista absurda, puesto que aquí se está reflejando la praxis del intento de materializar un ideal de justicia y equidad de género, no una competición entre quiénes creen haber encontrado alguna verdad. Es por esa razón que me abstengo de posicionarme ideológicamente sobre el asunto, mas mi única pretensión es compartir mi análisis subjetivo sobre el asunto aclarando ciertos aspectos que me parecen controvertidos.

Así pues, un 8 de Marzo puede simbolizar para algunas personas una victoria en pro del feminismo mientras que para otras puede reflejar una decadencia del espíritu humano, pero absteniéndonos de las posiciones y las etiquetas que tan perjudiciales nos son, no cabe lugar a dudas de que es un paso hacia adelante y que de ninguna manera es un paso hacia atrás.




viernes, 17 de enero de 2014

No he cambiado

Querido diario,

Me pierdo entre tantas hojas. Van pasando días, semanas, meses, años... y yo sigo siendo el mismo, a pesar de todo no he cambiado demasiado. Me sigue gustando hablar de lo mismo que hablaba hace dos o tres años, me sigue llamando la atención aquella amistad verdadera, el amor verdadero, el rap, el skate, la filosofía, las chicas sinceras, etc. En el fondo sigo siendo el mismo niño que aprendió a crecer conforme fueron pasando etapas de la vida, sólo que he vivido más experiencias y tengo algo más de recursos (o menos, según se mire). Sigo adorando a mi amigo Juanjo por enseñarme la ruta, sigo saliendo por las noches por Santa Coloma, San Andrés, Marina, el centro... incluso por Zaragoza, donde he compartido momentos preciosos y he vivido una infinitud de sensaciones. No cambiaría ningún momento por nada del mundo, ojalá pudiera guardar cada vivencia en su cajón para no perderlas nunca.

Además, no sólo he vivido experiencias increíbles con la gente que quiero, sino que también he aprendido muchas lecciones sobre convivencia, respeto, tolerancia, y sobretodo, he sabido corregir mis errores para retomar el camino que yo mismo construí; eso es lo más satisfactorio de todo, saber que puedes querer a las personas de tu alrededor sin tener que guardarles rencor por aquellas emociones que no controlaron o por aquellos errores que no supieron corregir. Resulta mucho más fácil odiar y guardar rencor sabiendo que tenemos millones de motivos para encerrarnos en nuestro esquema y rechazar todo lo demás, pero para mí resulta mucho más gratificante esforzarme y abrirme al entorno cuando las cosas se complican. Puedes pensar que soy un conformista, no me ofende, pero yo nunca voy a dejar que me venzan las dificultades y me arropen los miedos de la incertidumbre porque sé que la vida es algo más que una ideología y una forma de pensar.

Nunca he sido partidario de forjarme una vida paralela dentro de mí mismo para ausentarme de la realidad pero al menos tengo claro cuáles son mis objetivos, mis metas, mis retos y mi compromiso con la existencia. Quiero poder ser la mejor versión de mi mismo para ofrecerle al mundo lo que soy, que aún siendo una pequeña pieza de escaso valor, conforma mi necesidad humana de dar y recibir. Ese es el verdadero motivo por el que escribo esas canciones que escuchamos sólo unos pocos, ese es el motivo principal de mi lucha, y, si me lo permite el destino, haré lo posible para no perder nunca esas ganas de conocer, descubrir e imaginar un mundo mejor para poder hacerlo realidad.