viernes, 12 de abril de 2013

Algunas veces, no muchas, pienso que soy un tío con suerte. Me encanta poder salir un viernes por el mediodía y no volver hasta las 3 de la madrugada, estar con mis colegas y vivir situaciones diferentes. ¿Pero, sabes lo que más me gusta? Saber que hay miles de cosas por hacer, saber que todavía no estoy perdido, saber que la vida me está ofreciendo una segunda oportunidad para afrontarla con madurez. Adoro poder tener una persona a mi lado que me quiere, que me apoya, que me aguanta y tiene una paciencia infinita conmigo, puesto que sin ella no podría ser quien soy. Sin esos apoyos incondicionales, esos abrazos infinitos, esas sonrisas inacabables y esos besos únicos no podría estar feliz conmigo mismo, estoy enamorado, ¿y qué? Muchos de vosotros puede que también lo estéis, y si lo estáis, sabréis que lo que digo es cierto; si no lo estáis, os aconsejo que os busquéis a una persona que os quiera de verdad y no os trate como basura, porque realmente se quiere a una persona cuando uno sabe quererla a pesar de que lleguen momentos difíciles e inexplicables. Aunque pasen días oscuros, noches largas, días más largos aún... yo voy a estar contigo, te quiero mucho. Tengo muchas ganas de que pase la semana lo más rápido posible, te echo mucho de menos, más de lo que tu te imaginas.