martes, 19 de marzo de 2013

Para los amantes

Tengo muy claro que todo lo que hacemos nos repercute, pero no tengo tan claro hasta qué punto debemos tener la necesidad de tomar consciencia de todos nuestros actos. ¿Acaso resulta necesario tener siempre presente toda la estructura mental que nos lleva a determinar nuestra actitud? Prefiero dejarme llevar y ser consciente de que soy un complejo orgánico destinado a mi propia producción, la producción de sueños. Quiero ser como la antigua Grecia, un complejo orgánico definido y estructurado en base a unos principios basados en la comunidad, donde no haya inquietudes individuales pero sí sociales, es decir, extrapolándolo a nivel personal, tener la cúpula de mi mente tranquila y preparada para ofrecer al resto de mi organismo el cómo; ya me encargaré yo del qué.