martes, 26 de julio de 2011

El viaje hacia la libertad

Seguía inmerso en sus pensamientos, con las manos en la cabeza sintiendo la presión en su pecho. Aún no se acababa de creer que llevase años en prisión, no lo había asimilado del todo. La cárcel es dura y no tiene piedad, es un lugar donde se cubren las necesidades básicas y donde los límites son los grandes pilares de la desesperación de muchos presos. Sin embargo, después de vivir tanto tiempo encarcelado y amenazado, seguía pensando que todo acabaría bien y que rozaría la libertad en algún momento o durante en algún encuentro casual con la locura.

Había etapas en las que diseñaba planes para escaparse con otros compañeros, intentando sobornar a los guardias o incluso analizando rasgos psicológicos de otros presos para poder desvincularse de ellos. Además, no solamente tenía la esperanza de que saldría de allí, sino que él sabía que tenía una fuerza que le serviría para encontrar la libertad algún día. Incluso después de pasar unas cuantas primaveras, seguía cryeendo que su estancia era pasajera, que tarde o temprano se haría justicia y dejaría de pagar ese castigo cruel, porque era inocente y él lo sabía mejor que nadie.

Después de sufrir traiciones de otros presos, el tiempo fue alimentando progresivamente su desesperación, creando un enorme vacío dentro de él. Entre la disyuntiva de la vida o la muerte, solamente podía apostar por la vida. Decidió lanzarse al vacío, se vistió y emprendió el viaje hacia la libertad...


La alternativa al sufrimiento

El sufrimiento proviene de la mente, de nuestra identificación con ella. Si estás sufriendo y sigues pensando, lo único que haces es identificarte con el sufrimiento, dándole el alimento que necesita para sobrevivir. ¿Te amarga alguna situación? ¿Te molesta lo que te rodea? ¿Odias a alguien? Tanto la amargura, como el enfado o el odio, son ejemplos de manifestaciones de nuestro sufrimiento, que son causa de nuestra completa identificación con la mente. Es por eso que en muchas ocasiones intentamos dejar de pensar en todo aquello que nos presiona y queremos hacer cosas, ya que así nos concentramos en algo y dejamos la mente aparcada, dejamos el mal estar a un lado.

Vivimos en una sociedad práctica, donde el "hacer" está por encima del "ser", donde todo lo mecánico tiene más peso que lo espiritual. Solamente tenemos que ser observadores de nosotros mismos y de nuestro entorno. ¿De dónde proviene nuestro mal estar? Cuando tomamos consciencia y nos liberamos de nuestra identificación con la mente, podemos alcanzar la paz interior, nuestra esencia, nuestro niño interior. El problema está en que no sabemos dejar de pensar; no tenemos muchos contacto con nuestra esencia a lo largo del día porque vivimos inmersos en el tiempo psicológico, y consecuentemente se crean bloqueos que causan muchos tipos de sufrimiento y/o enfermedades.

Intento mantenerme presente lo máximo que puedo durante el día, observando lo que me rodea sin juzgar, sin analizar, dejando la mente a un lado. No es una tarea fácil, pero así puedes ver la distancia que hay entre tu ser y el sufrimiento y es más fácil tomar consciencia. A medida que nos volvamos más conscientes de lo que nos ocurre y del uso excesivo de nuestra mente, podremos vivir más tranquilos, o almenos sin sufrimiento. De ahí a la paz interior tan solo hay un paso, descúbrelo.


El viaje

Ahora mismo estoy sentado en el tren rumbo a Sant Vicent de Calders, con el movil en mis manos y con el patín apoyado en el asiento de delante. El asiento es un poco incómodo, pero como estoy a gusto no le doy importancia, prefiero observar lo que me rodea, la gente aburrida, el cielo nublado y las paradas casi desiertas. Estoy disfrutando del viaje intentando no pensar en nada que no pueda ver ahora mismo con mis propios ojos, centro toda mi atención en los paisajes y en el cielo, de modo que solamente estamos yo y el mundo, o mejor dicho, el mundo y yo. Poder apreciar estas pequeñas cosas es algo maravilloso, me encanta poder hacer de un viaje una aventura, y adoro poder transformar la espera en algo útil, un escrito en este caso. También valoro poder tener ahora mismo este pequeño teclado a mano  que me sirve de puente para llegar a ti.

Al fin y al cabo, lo realmente importante de un viaje no es el destino, ni es la compañía, eso tan solo son factores de los que podemos prescindir sin ningún problema; lo verdaderamente valioso de un viaje es disfrutar de cada parada, de manera que cuando estás llegando a tu destino, no sientes la satisfacción de haber llegado, sino el placer de haber viajado.

miércoles, 20 de julio de 2011

No soy un hombre

No soy un hombre, yo soy un niño.

Entre palabra y palabra

Entre palabra y palabra hay un espacio vacío, una especie de agujero sin fondo. Si el que escribe consigue expresar sus emociones o sus sentimientos sin ningún impedimento, ese espacio se cierra y entonces podemos ver más allá de las palabras. Cuando conseguimos ir más allá, entramos en un mundo nuevo, mágico, lleno de emociones y sentimientos, donde las palabras dejan de ser palabras y pasan a ser herramientas del saber.

Todas esas palabras cerradas que se interrelacionan entre sí dando lugar a frases que me llevan a los sentimientos, son tus palabras. Me encantan. Me transmiten alegría y confianza, puedo conocer una parte de tí solamente a través de ellas, porque sabes expresarlas y sabes llenar el espacio que hay entre ellas. Quiero agradecerte todo lo que me has transmitido con tus frases, porque cada una de ellas ha destapado una emoción y no solo eso, sino que ha sabido transformar tristeza en alegría, mi indiferencia en una sonrisa. A veces me gustaría llegar más allá con las palabras y poder llegar a sitios que a simple vista no puedo llegar, pero como soy muy cabezón yo sigo intentando navegar con la palabra en el mar de la expresión, intentando transmitirte todo lo que no me permite la distancia.

Hay momentos en los que estás triste y de golpe aparece una nube que te nubla la vista; muchas veces oscurece nuestro camino y nos impide avanzar con seguridad, de manera que chocamos con todas las piedras que hay en él. De golpe, hablo contigo y la nube desaparece, consigues alegrarme, haces que sonría. ¿De dónde proviene tanta energía positiva? ¡Me encanta! Un día me gustaría que la distancia física se transformara en distancia ilusioria o solamente se difuminara con una simple brisa de viento, poder dominar el espacio y el tiempo de manera que pudiese llegar más allá de los límites, más allá de las murallas.

Pasa un día, pasan dos... por muchos días que pasen no me canso nunca de hablar contigo porque me transmites energía positiva, ganas de luchar, fuerza y valor. Agradezco que me hayas brindado tu confianza y que hayas dejado un hueco en tí para guardar la mía, así nunca se enfriará ninguna de las dos.

Entre palabra y palabra se encuentra el vacío, la nada, que puede ser reformulada y redireccionada cuando la persona que escribe lo hace desde el sentimiento; todas tus palabras me transmiten sentimientos, así que a la fuerza han de estar todas conectadas entre sí transmitiendo una armonía digna de admirar, de una persona digna de conocer. 

Gracias

Real, real...

Uno, dos, tres, cuatro... Los momentos de extrema lucidez o de verdadera iluminación se pueden contar con los dedos de una mano cuando son escasos, cuando no son muy frecuentes.

Imaginarse una vida permanentemente estable y en perfecta armonía es difícil, simplemente porque cuesta crear una imagen visual de algo que no hayamos experimentado con anterioridad y cuya naturaleza desconozcamos por completo. No es de extrañar que ante esa dificultad, la mente se las ingenie para hacerte creer que sí has experimentado esa vida y hacerte pensar que la felicidad es un estado anímico de bienestar temporal arraigado a momentos específicos de placer.

Da un paso más, libérate de esas cadenas racionales por un momento, concéntrate en ti mismo/a y no te juzges. El juicio es racional y la crítica también, intenta alejarte de eso ahora, porque solamente existe el momento presente, conecta con las impresiones. Vivimos bajo la manta de la razón porque tenemos la necesidad de evadirnos del frío tanto en verano como en invierno.


Cinco, seis, siete, ocho... Sería bonito no contar los momentos de intensa alegría porque eso significaría que no vivimos en un prolongado y permanente estado de felicidad. Si queremos mejorar nuestro día a día y sentirnos mejor con nosotros mismos, solamente tenemos que intentar hacer un uso delicado de la mente, un uso no excesivo, ya que la mente es como el cuerpo, no es bueno forzarla.

Sal a la calle, mira a tu alrededor y pinta todas las paredes que te rodeen de energía positiva, mantente despierto, porque hoy es el único día para vivir; siempre lo ha sido.

jueves, 14 de julio de 2011

La poesía, hoy

La poesía es la única piedra valiosa que he encontrado en este largo camino, simplemente es dulce. Es capaz de transformar mi vida en letras y gracias a ella puedo conocerme más a mí mismo, ya que me brinda la oportunidad de retratar el exterior de una forma mucho más detallada y mucho más personal. La poesía no quiere hallar un criterio común para todos, cada poeta tiene su arte, como cada hijo su madre. Aunque no sea un arte en peligro de extinción, la clave se encuentra en disfrutar de ella comprendiendo esta diferencia.

La muerte de la poesía significaría la muerte del sentimiento. No es negativo que las cosas cambien, y en consecuencia no es negativo que se perdiese la afinidad por escribir, pero un poeta no necesariamente ha de ser escritor, del mismo modo que un escritor no ha de ser necesariamente un poeta. Por lo tanto, la poesía como forma de expresión ligüística y emocional no muere si el mundo deja de interesarse por ella, ya que uno puede dejar de escribir, pero no puede dejar de sentir. Seguirá viva si mantenemos nuestra conexión con el exterior y de esa conexión salga una forma de expresión que nos mantenga cerca de nuestro alrededor y consecuentemente surjan emociones a la hora de usarla, de una forma sentimental y atemporal, de una forma poética.

Cerca de nosotros se encuentra nuestra esencia, pero lejos también hay rastro de ella. De la misma forma que nosotros influenciamos a las personas que nos rodean a la hora de relacionamos, el mundo nos influencia, y de esta bidireccionalidad surje una voluntad limpia, natural, que es la que nos impulsa a escribir y a tomar en consideración connotaciones que quizás antes no habíamos visto, o simplemente habían estado muertas en medio de la oscuridad, que vivas renacen cuando el poeta con su mano hace temblar la tierra.


martes, 12 de julio de 2011

Abrazando el ahora

Abrazar a alguien es una forma de expresar el aprecio que le tienes, pero también se pueden abrazar momentos, ilusiones e incluso deseos. Un abrazo no es solo un saludo o una despedida, cuando surge de la espontaniedad se convierte en algo mágico, puede ser tanto el sujeto de una acción como su propio predicado.

¿A quién no le gusta que le abracen? A mi desde luego sí me gusta, y además soy una persona que suele expresar sus sentimientos, de modo que muchas veces suelto abrazos espontáneos a las personas que aprecio, sin pensármelo dos veces. 

Abrazar el ahora es conectarse con la esencia, es lo más importante; si no sabemos abrazar el presente viviremos siempre de ilusiones como el pasado o el futuro. Es tan necesario abrazar el ahora como abrazar a la persona que más quieras.

La lluvia

Hace un rato estaba lloviendo ahí fuera; me encanta la lluvia. Hacía tiempo que no llovía por aquí, y la verdad es que es algo agradable, a mí al menos me transmite una sensacion de bienestar, de tranquilidad, me relaja. Estaba volviendo en el autobús mirando por la ventana y ya desde dentro notaba las calles húmedas, frías, como si estuviesen en pausa. Lo que más me ha gustado ha sido cuando me he bajado del escalón del autobús y he notado la humedad del aire, la baja temperatura, hoy la ciudad tenía un olor diferente.

Lo curioso es que, aun no habiendo nadie merodeando por las calles, muchas luces estaban encendidas, se podía notar como aparentemente la ciudad estaba en reposo, pero no en su totalidad, pues seguro que más de uno estaba disfrutando de la lluvia con la tele de fondo. Sin embargo, seguro que ya ha parado de llover porque no escucho el ruido en el patio de luces, las nubes se han disipado.

¿Por qué no llueve más amenudo? Yo creo que todos lo necesitamos un poco, siempre viene bien quedarse un rato en el sofá viendo como cae la lluvia y sentir que formas parte del mundo, aunque también me gustan los días soleados, aquellos días en los que no hay ni una nube y el sol pega con fuerza. 

Este blog no está mal, un día me da por escribir una cosa y otro día me da por escribir otra, a ver qué me apetece escribir mañana...

sábado, 9 de julio de 2011

La filosofía, el arma más poderosa

"Este texto trata sobre el poder de la filosofía actualmente, su uso y sus beneficios. Creo necesario recordar que no es más que mi punto de vista, la visión que tengo de la filosofía ahora mismo."

Filosofía entendida como herramienta racional para poder sacar conclusiones propias de los hechos, de las experiencias y de las vivencias de uno mismo, o también, como mecanismo que nos permite hallar un criterio personal e intransferible a la hora de enfrentarnos a todo ese tipo de cosas.

En mi opinión, la filosofía es imprescindible en nuestra sociedad occidental. En primer lugar, voy a hablar de cómo es nuestra sociedad actual porque creo que desde ahí será más fácil comprender el porqué.


El objetivo que persigue nuestra sociedad, conscientemente o inconscientemente, es el desarrollo práctico total del individuo, para que pueda desarrollarse en un ambiente de éxito que le proporcione seguridad, y desde ese estado anímico permanente, poder usar sus capacidades para el progreso del colectivo. Ahí entran en juego todo tipo de factores que forman parte del sistema político actual, como es la religión (con sus enseñanzas morales), el concepto del "deber", la educación, los medios de comunicación, el concepto de "distancia", el dinero, la tecnología, y muchos más. Es lógico pensar que esta sociedad ha alcanzado muchos fines, ya que ha sabido desarrollar a lo largo de los años todo tipo de doctrinas y herramientas, creo que puedo decir que eso es algo incuestionable por su cercanía con la realidad, digamos que aparentemente es algo real.

La idea de progreso la hemos integrado en nosotros como algo necesario para el bienestar de la humanidad, se mantiene la creencia que sostiene que la ciencia es necesaria por el simple hecho de buscar respuestas a todas esas preguntas que el ser humano se pregunta y no sabe responder. Estaría bien que la idea de progreso o la  idea de ciencia fuesen cuestionadas, pero no voy a cuestionarlas, pues no me interesa profundizar en eso ahora. Lo que a mi propiamente me interesa es hablar de pequeños matices de nuestra sociedad, aspectos meramente descriptivos, no voy a proponer absolutamente ningún criterio alternativo. Otro aspecto interesante a tratar es nuestra forma racional de decidir y actuar, totalmente condicionada por nuestra rutina, que es una rutina sistemática, práctica, que aparca las emociones y exalta el poder de la mente. Cuando estamos enfadados o nos sentimos atacados, ¿atacamos? ¿De donde proviene la barrera que existe entre nosotros y el "deber"? Debemos de entender que somos animales totalmente influenciables por nuestro exterior, y esto es algo necesario, porque entre nosotros y el mundo hay una conexión, formamos parte del mundo y el mundo forma parte de nosotros. Así pues, lo interesante sería intentar eliminar todas esas influencias que nos hacen daño y no nos dejan desarrollarnos como personas; para ello tenemos que saber ué es lo necesitamos, pero... ¿Nos conocemos? Yo pienso que muy poco. No es negativo el hecho de que exista el dinero, de que existan las religiones, internet, clubes o partidos políticos. El problema está en nuestra vinculación con todas esos aspectos de la sociedad, si nos conociésemos más, podríamos eliminar todas esas cosas que no necesitamos, desechar las dependencias y comprender mejor nuestro exterior, de manera que tendríamos más herramientas a la hora de decidir y actuar.

Para eso sirve la filosofía, para poder ganar la confianza que hemos perdido a causa de las represiones de nuestra sociedad y retomar un poco nuestro camino. La filosofía ha de servirnos para establecer un criterio, en definitiva, para poder conocernos más, ya que si no nos cuestionamos las cosas o no somos capaces de tolerar otros puntos de vista, la barrera entre nosotros y el exterior cada vez se hace más gruesa, hasta el punto que no sabemos distinguir entre lo que nos pertenece y lo que no. Por eso la filosofía es el arma más poderosa, porque es la única que es capaz de penetrarse en la oscuridad sin que nadie se de cuenta, sin que nadie pueda evitarlo.

miércoles, 6 de julio de 2011

Frases y sentencias

Las morales y las religiones son los medios principales con los cuales han podido hacerse del hombre lo que se ha querido: a condición, claro está, de que se tuviese una super abundancia de fuerza creadora y que se haya podido ejercer la voluntad durante largos periodos de tiempo.

Friedrich Nietzsche - La voluntad de poder, nº 144

Cuando se es filósofo, como siempre ha ocurrido con los filósofos, no se tienen ojos para lo que ha sido ni para lo que será: solo se ve lo que es. Pero como lo que es no existe, al filósofo no le queda más que lo "imaginario": no le queda más que su mundo.

Friedrich Nietzsche - La voluntad de poder, nº 562

lunes, 4 de julio de 2011

La octava maravilla

Bajó el último peldaño y abrió la puerta con seguridad. La cerró con fuerza, haciendo ruido y dejando que el eco se mezclara con todos los vagos recuerdos que rondaban por su memoria. Dejó la mochila en el suelo y se sentó en el bordillo que separaba la estrecha acera de la enorme carretera, aunque ambas en silencio por el dominio de la noche. Contempló el cielo estrellado por unos minutos, aunque a veces con cierta dificultad porque alguna lágrima conseguía empañarle la vista, gotas de tristeza en blanco y negro.

Por un momento cerró los ojos y se centró únicamente en su respiración, con el objetivo de dejar de pensar totalmente, intentando evadirse de toda realidad, de toda sustancia. Empezó a analizar lo que sentía, integrando en lo más profundo de sí misma el concepto de unidad y rescatando emociones que querían salir de su escondite. En lo único que se fijaba era en la agudez con la que su piel podía captar el frío de la noche y en el flujo de su sangre por todo su cuerpo. Sus cinco sentidos entablaron conexión y pudo contemplar la octava maravilla...


[...]

Los sentimientos

Adoro la caja donde se almacenan los sentimientos, porque es extensible, diversa y a la vez flexible. Las emociones son mágicas porque pueden hacer de puente con otras personas, pero a la vez pueden ser destructivas si se reprimen. He oído alguna vez que la clave se encuentra en controlar las emociones, pero no estoy de acuerdo. Si buscamos una buena base desde donde actuar, una nueva "moral" o simplemente un criterio, debemos de ir necesariamente al origen, para poder crear un camino firme y sólido.

Para mí la dificultad se encuentra en poder eliminar todo el mal estar que podamos tener cuando pensamos, cuando sentimos o simplemente cuando nos dejamos llevar por la rutina, porque ese mal estar es el que nos proporciona malos sentimientos, malas conductas e inútiles actitudes. Por eso adoro la caja donde se almacenan los sentimientos, porque es un lugar sano y puro, el problema está en que no solemos limpiarla, y coje polvo conforme va pasando el tiempo...

viernes, 1 de julio de 2011

El puente al consciente


Déjenme unos segundos para encontrarme con la palabra y poder describir el mundo tal y como yo lo veo, manteniéndome al margen de una mala interpretación que pueda llevar a relacionar este ensayo con el pesimismo; tan solo intento expresar una mínima parte de la decadencia global que bombea el corazón de la humanidad.

Hemos perdido la dirección, se han tragiversado los gustos y se han atrofiado nuestros músculos. Nuestro cuerpo ha pasado de ser libre a ser esclavo, de ser nuestro a no ser nuestro. Nuestros deseos han sido manipulados, reformulados y moldeados a consciencia a través de una pésima educación que inspira desconfianza, miedo y soledad. Los tres grandes enemigos del crecimiento, los tres grandes pilares del pesimismo, los tres grandes reyes del nihilismo. Hemos perdido la afinidad por olvidar, el olvido ya es negativo, ahora se habla de aceptación o de integración, en vez de rechazo u olvido.

Creo conveniente y necesario destapar la naturaleza del escepticismo que solidifica la base de nuestra fe. Hemos sido capaces de incorporar en nuestro conocimiento conceptos pura y únicamente racionales, ideas que intentan explicar con la mayor claridad posible el concepto de verdad absoluta, pero no nos hemos dado cuenta que es muy probable que se hayan pasado por alto los límites del ser humano, y nos hayamos creido convertirnos en máquinas de certeza. Hemos sido capaces de evolucionar, progresar y avanzar, porque nuestra naturaleza dispone de medios para hacerlo. Sin embargo, ¿sobre qué base están sujetos nuestros pasos? ¿cúal es la clave de nuestra seguridad? La respuesta de estas preguntas están dentro de cada uno cuando profundizamos en nuestros sentimientos, o incluso cuando la luz ilumina nuestros deseos haciéndolos pasar al consciente. Cuando conozcamos nuestros deseos tan bien como el uso de nuestros valores, podremos eliminar la base que sustenta toda motivación y que nos lleva a desear cosas materiales, en vez de sentimientos naturales…